Fuente: Arne Hoel-World Bank

Aunque los esfuerzos para combatir la desigualdad de género desde la Conferencia de Beijing en 1995 han sido muy intensos, la violación de los derechos de las mujeres ha mostrado una gran resistencia. Una publicación reciente en un blog de UNWOMEN señaló lo siguiente:

  • A pesar de los esfuerzos de muchos gobiernos, las mujeres constituyen el 24% de los legisladores a nivel mundial.
  • Las mujeres no cuentan con representación suficiente en las juntas directivas y en las posiciones ejecutivas, tanto en las organizaciones públicas como en las privadas.
  • A nivel mundial, las mujeres perciben 77 centavos y realizan trabajos asistenciales no remunerados tres veces más que los hombres.

No es de sorprender que las organizaciones del desarrollo reflejen las normas en materia social y de género de sus sociedades. Normalmente, las mujeres trabajan en una cultura organizativa en materia de género que determina quién hace cada cosa, quién toma las decisiones y qué se valora. Los think tanks no son inmunes ante estas dificultades en materia de género. Muchos demuestran una representación insuficiente de las mujeres en las posiciones sénior o en los programas influyentes (por ej., con relación a la economía, las relaciones internacionales y la seguridad) o muestran parcialidad en cuanto a las políticas referidas a los pagos, los viajes de negocios y las ausencias.

Afortunadamente, se están desarrollando labores dirigidas a cambiar este panorama. Tal como se perfila en una serie de blogs de la ITT acerca de los ODS5, sabemos que muchos think tanks ya han dado pasos importantes para abordar las desigualdades de género, como ser:

  • Al considerar el género en la práctica y las políticas organizacionales.
  • Al defender la igualdad de oportunidades para las mujeres en la investigación.
  • Al incorporar cuestiones de género a su investigación, de principio a fin.

Nuestro enfoque de aprendizaje activo en materia de género

En el 2018, con la ayuda de asesoras feministas de Gender at Work, la Iniciativa Think Tank (ITT) presentó un enfoque más ambicioso para desarrollar capacidades en materia de género. Nos embarcamos en un proyecto de aprendizaje activo de 18 meses para apoyar los procesos de cambio organizativo dirigidos a adoptar enfoques transformacionales en el género, tanto en la investigación como en las prácticas y políticas organizativas.

Este proyecto se basó en la recepción positiva ante otros proyectos de aprendizaje activo de la ITT que han tenido como objetivo lograr la transformación en los modelos de negocios, presupuestos más sensibles en materia de género y el desarrollo de las capacidades organizativas en términos más amplios. A través de su último proyecto, Peter Taylor del IDRC, señaló que los cambios son más posibles cuando existen «ideas impactantes sobre la naturaleza del cambio, la promoción y el respaldo de las ideas, los procesos de cambio que sustentan las relaciones de empoderamiento y el desarrollo de capacidades que tienen lugar dentro de un contexto bien definido».  Taylor lo explica así:

El proceso de aprendizaje activo tiene como meta lograr algún tipo de cambio o transformación. Involucra a los participantes que investigan un problema o desafío particular dentro de una organización como parte de un proceso dedicado y enfocado para ayudar a producir el cambio deseado. También constituye una forma de reflexionar, de forma sistemática, acerca de las experiencias y las prácticas; de documentar, de manera rigurosa, qué sucede y de usar la evidencia para actuar, lo cual se evalúa en sí mismo. También se deben comunicar los resultados de forma que tengan sentido (por ej., mostrar las tendencias en las mejoras [o lo contrario]) con los colegas, tanto de forma interna como externa de la organización y con otras partes interesadas. Esto constituye una parte importante del proceso de investigación activa.

 

Fuente: Action research: its nature and validity. / Checkland, Peter; Holwell, S E., in: Systemic Practice and Action Research, Vol. 11, No. 1, 1998, p. 9-21

Existen, por supuesto, desafíos que acompañan a este enfoque. El aprendizaje activo tiene tanto que ver con el proceso en sí como con los resultados y los plazos no son cortos, dada la necesidad de construir las oportunidades de aprendizaje y de reflexión entre pares. Por otro lado, a menudo los participantes asumen esto además de sus roles habituales. Por lo tanto, parte del rol de Gender at Work involucró capacitar y alentar a los participantes para establecer expectativas realistas que pudieran lograrse en 18 meses.

En general, el Proyecto Aprendizaje Activo en materia de Género tuvo como objetivo promover la agenda de la igualdad en los think tanks de dos formas:

  1. Mejorar nuestra comprensión de las dinámicas organizativas particulares de los think tanks y cómo funcionan ya sea para promover o bloquear los esfuerzos con relación a la igualdad de género.
  2. Experimentar con un método de cambio que se ha probado de forma efectiva en una variedad de otros tipos de organizaciones (Aprendizaje Activo en materia de Género)

Fomentar una comunidad de aprendizaje entre pares

A lo largo de más de un año, este proyecto ha estado respaldando el aprendizaje entre pares en cinco think tanks mientras realizan actividades para reformular los procesos investigativos y, en algunos casos, las prácticas organizativas internas de sus instituciones para convertirse en más transformadoras en materia de género. Un equipo de agentes de cambio de cada organización se reúne como cohorte de pares.  Estos equipos luego construyen una comunidad de aprendizaje entre pares y están respaldados por instructores que pueden asesorarlos en cuanto al proceso de cambio, facilitar una reunión clave o brindar los recursos necesarios.  Este proceso ocurre con el tiempo y asume que el cambio debe ajustarse al contexto particular y, por lo tanto, debe estar diseñando por los participantes internos.  Estos son algunos de los ejemplos de los interesantes proyectos en curso:

Todos ellos cuentan con un compromiso de fomentar periodos de reflexión y de aprendizaje entre pares. De hecho, a pesar de la variedad geográfica, contextual y organizativa entre estas organizaciones, estas identifican la necesidad de reunirse en Guatemala en marzo de 2019 para un taller de redacción con el fin de capturar y compartir los éxitos y los desafíos del proyecto en general. Esto conllevará a una mayor publicación de blogs de los participantes que, seguro, compartiremos con ustedes.

Conclusión

Aunque a ciencia cierta estaremos más informados con posterioridad a la reunión en Guatemala, estamos impresionados con el progreso que los think tanks han logrado.  No siempre ha sido fácil.  Esta labor se suma y debe ajustarse a agendas ya atiborradas. Los factores clave en cuanto al éxito se deben a la energía y el compromiso de los miembros del equipo para el cambio, el respaldo del personal sénior, las presentaciones conceptuales diseñadas específicamente para el momento, las reuniones cara a cara en etapas clave y el creciente interés entre los think tanks en cuanto a asuntos relacionados con la igualdad de género. En una próxima publicación describiremos qué hemos aprendido acerca de respaldar el aprendizaje en los think tanks en relación con la igualdad de género.