La búsqueda de formas de diseñar políticas que ayuden a resolver problemas en la sociedad evoluciona de manera continua. La metodología tradicional basada en evidencias para la formulación de políticas entraña la generación de resultados de investigación y su utilización para fundamentar decisiones de políticas. 

En este blog se publica una entrevista realizada a Mikko Annala, Jefe de Innovación de Gobierno en Demos Helsinki.

Los comités de expertos de todo el mundo desempeñan un papel fundamental en el ecosistema del conocimiento: generan metodologías creativas fundadas en las realidades locales y se valen de esta evidencia para diseñar políticas. En mi experiencia de trabajo en la Iniciativa del Sector del Conocimiento en Indonesia, he observado cómo la investigación y el apoyo de los comités de expertos pueden fundamentar y modificar las políticas. Por ejemplo, documentamos cómo el Instituto para la Investigación y el  Empoderamiento realizó una contribución fundamental para la aprobación de la nueva Ley de Aldeas, en 2013. Asimismo, SurveyMETER, un comité de expertos con base en Yogyakarta, llevó a cabo una investigación que, en la municipalidad de Balikpapan, sirvió de base para el diseño de planes para invertir en mejores infraestructuras urbanas para la tercera edad. Así pues, he sido testigo del impacto que están generando los comités de expertos en la región sur del planeta.

Ahora vivo en Finlandia y estoy interesado en el enfoque innovador de los experimentos de políticas que se están adoptando aquí, ya que puede interesarles a otros que se dedican al mismo tema. Los experimentos de políticas adoptan un enfoque diferente: ponen a prueba soluciones y luego generan evidencias sobre lo que funciona y lo que no funciona, y ello puede servir de base para las políticas y los programas de gobierno. Pero, ¿cuáles son los factores clave que caracterizan a una cultura experimental en un gobierno? ¿Los experimentos de políticas son una novedad en la formulación de políticas? Para saber más, tomé contacto con Mikko Annala, Jefe de Innovación de Gobierno en Demos Helsinki, un comité de expertos finlandés independiente que se dedica, entre otras cosas, a realizar experimentos de políticas con el gobierno finlandés y también en el extranjero.

Arnaldo Pellini: ¿Qué son los experimentos de políticas?

Mikko Annala: “Los experimentos de políticas se definen, en general, como iniciativas que ayudan a los ministerios y departamentos del gobierno a probar formas nuevas de resolver problemas de políticas dentro de una escala acotada y de un plazo fijo. 

Esta definición me parece limitada. Presenta a la experimentación como una mera herramienta para descubrir y poner a prueba soluciones nuevas. Yo creo que significa más que eso. 

En nuestro experimento de políticas con la oficina del primer ministro nos hemos dado cuenta de que la experimentación también puede contribuir a construir confianza entre los ciudadanos y los legisladores. El diálogo y el debate en torno al diseño de los experimentos, el alineamiento con los objetivos del gobierno en materia de políticas, las concesiones entre las diferentes soluciones, etc., ayudan a compartir perspectivas y puntos de vista distintos. A su vez, ello contribuye a reforzar la confianza en las instituciones a cargo de formular las políticas.  Un ejemplo es TAIKA – Taidetta kansalle (MAGIC – Art for the People), un experimento de políticas que busca diseñar nuevas formas centradas en el ser humano para conectar las artes con los servicios sociales y sanitarios en Finlandia, y consideran que ello puede promover una mejor salud y bienestar.

Mi definición de los experimentos de políticas comprende:

  • Incertidumbre por los resultados.
  • El coraje de hallar soluciones nuevas, y en algunos casos incluso radicales, a los problemas sociales.
  • Construir aprendizaje mediante los experimentos, fijando objetivos y mediciones claras.
  • Un plazo y una escala limitados.
  • La inclusión abierta y activa de diferentes partes interesadas desde la etapa del diseño.”

¿Son nuevos los experimentos de políticas?

“Los experimentos de políticas no son nuevos, pero ha habido una enorme actividad en este campo últimamente.

Durante la década de 1930, el presidente Roosevelt lideró un auge de la experimentación de políticas en los Estados Unidos. Pero en mi opinión, fue en los últimos 10 años o poco más que hemos visto emerger una nueva oleada de experimentación de políticas en el mundo.

Hoy en día, el término 'experimentación' no es empleado solo por expertos sino también por políticos, legisladores y funcionarios públicos.

Esto no es una coincidencia. A mi entender, nunca ha habido una necesidad tan grande de experimentar con políticas públicas como en la actualidad. Los cambios en nuestras sociedades y economías se están produciendo a un ritmo veloz. El mundo se está tornando cada vez más complejo y continuará en esa dirección. 

Existe una necesidad creciente de desarrollar procesos de aprendizaje más rápidos y confiables para resolver problemas y, al mismo tiempo, reforzar la confianza entre el ciudadano y las instituciones a cargo de las políticas. Los experimentos de políticas son, entonces, una excelente manera de lograrlo.”

Los experimentos puede fracasar y el fracaso no es bienvenido

“Los experimentos de políticas demandan algunas capacidades de los departamentos de gobierno y, un factor muy importante, una cultura que apoye la experimentación. Cuando esa cultura no existe, el cambio puede ser difícil. 

Esta es la razón de la importancia de documentar y comunicar las buenas prácticas experimentales. Existen tres elementos que son esenciales para la cultura experimental:

1) Los incentivos. Por ejemplo, exigirles a los ministros que asignen y usen una determinada parte de sus presupuestos para realizar evaluaciones de políticas y programas permite, según mi experiencia, una mayor apertura hacia métodos experimentales dentro de una burocracia.

2) El liderazgo. Una cultura experimental exige un nivel elevado de liderazgo y la apertura hacia debates públicos sobre los beneficios de la experimentación y sobre el valor de fracasar y aprender.

3) Los resultados. Los experimentos de políticas deben tratar de mostrar éxito con bastante rapidez, lo cual es más sencillo si la flexibilidad, la adaptación y una escala limitada forman parte del diseño.”

Usted parece adoptar un enfoque impulsado por problemas en su informe presentado a la oficina del primer ministro, Diseño para el gobierno: un gobierno centrado en el ser humano a través de los experimentos. ¿Esto es así?

“El enfoque que proponemos en el documento comienza por comprender el problema. Pero permítame explicarle cómo recomendamos abordarlo.

En primer lugar, se han de repasar las investigaciones y la bibliografía sobre el problema y establecer cuánto se sabe ya del tema.

En segundo lugar, investigamos prácticas interesantes que parecen abordar, y posiblemente resolver, el mismo desafío o partes de este.

En tercer lugar, y acaso lo más importante, generamos un diálogo con las personas y las partes interesadas relacionadas con el problema.

En nuestra experiencia, definir (de manera conjunta) el problema entre las partes interesadas aumenta la confianza en el proceso de experimentación y en los riesgos que entraña. También reduce la complejidad de los problemas, porque los expertos que planifican los experimentos no tienen que formular tantas conjeturas y pueden en realidad aprender mucho sobre el problema mediante la interacción con las partes interesadas.

Dicho ello, también creo que uno no debería enamorarse del problema. Tras un cierto nivel de elaboración, debe surgir un equipo con posibles soluciones y comenzar a ponerlas a pruebas, ¡sea que funcionen o no!”

¿Qué tipos de evidencia producen los experimentos?

“Sin mediciones, no podemos decir qué es lo que funciona y qué es lo que no. Es decir, no podemos aprender de lo que estamos haciendo.

Los experimentos de políticas siempre deberían tratar de generar diferentes tipos de evidencias, y en mi experiencia, la paciencia rinde sus frutos. Si se usan tamaños de muestras suficientes, por ejemplo, las pruebas de control aleatorias pueden proporcionar una evidencia útil a través de un análisis previo y posterior al experimento.

Por otra parte, algunos experimentos de políticas pueden tener que generar resultados y evidencias rápidamente. En esos casos, los experimentos deben desarrollar métodos de aprendizaje 'de la manera que sea' que les permitan aprender sin una inversión de tiempo y recursos importante”.

Los experimentos de políticas constituyen una metodología para poner a prueba soluciones de políticas y, al mismo tiempo, generar evidencias que puedan fundamentar decisiones de políticas para solucionar los problemas de la misma política. Al ser una metodología antes que un modelo, pueden aplicarse en diferentes contextos y problemas de políticas de una forma muy flexible. Las experiencias en Finlandia, que analicé con Mikko Annala, pueden brindar ideas y sugerencias para otros países, aunque, como siempre ocurre, las respuestas y las soluciones deben hallarse a nivel local.