El mes pasado, en el último Intercambio de la Iniciativa Think Tank, que tuvo lugar en Bangkok, académicos y miembros de think tanks de China hablaron sobre sus programas con representantes de think tanks de la India, Myanmar, Nepal, Nigeria, Pakistán, Perú, Tailandia,Tanzania, Ecuador, y Honduras. Esta sesión paralela se realizó con el fin de explorar oportunidades de colaboración con China y con think tanks de ese país, y formó parte del evento de cierre de la Iniciativa Think Tank (ITT).  La sesión permitió ampliar redes, aunque muchos representantes de think tanks de la ITT expresaron su interés por realizar investigaciones más concretas y en llevar la colaboración con organizaciones chinas “al siguiente nivel”.

[Nota del editor: Este artículo es el último de una serie de publicaciones en el blog sobre el ascenso de los think tanks chinos.La primera pieza fue on, "El ascenso de China... y de sus think tanks", y la segunda pieza Miró, "El rol cambiante de los think tanks en China".]

El panel incluyó a representantes del Centro para el Intercambio Económico Internacional de China (CCIEE), la Facultad de Innovación en Gobernanza Global de la Universidad Guangdong de Estudios Extranjeros y el Instituto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Universidad Tsinghua, además de un representante de la oficina de la Fundación Gates en China. Ellos analizaron sus programas y la manera en que están ayudando a generar conciencia sobre las prioridades en las políticas de China entre los países menos desarrollados. Esto incluye ofrecer oportunidades de capacitación para funcionarios gubernamentales y becas para asistir a universidades chinas.

Varios de ellos advirtieron que, aunque han emprendido amplias acciones de participación con think tanks de los Estados Unidos y Europa, aún no se han conectado tanto con otros del hemisferio sur. Al ser consultados sobre esto, los representantes de think tanks de China señalaron que están muy interesados en estrechar más lazos y que este es el momento adecuado, ya que China está cambiando tras cuarenta años de reforma y se está abriendo para concentrarse más en construir y aprender junto a socios del hemisferio sur. Por lo tanto, la sesión paralela fue una ocasión oportuna para ampliar sus redes.

Luego, los asistentes reflexionaron sobre experiencias previas y comunicaron ideas sobre lo que podría suceder en colaboraciones futuras, desde evaluar el impacto social de grandes proyectos de infraestructura de forma conjunta, hasta compartir los detalles del modelo de crecimiento de China. En resumen, se expresó un gran interés en aumentar la vinculación, pero también surgieron muchas preguntas sobre los temas y las maneras con los que se puede avanzar. Se brindaron sugerencias concretas (cuyos detalles se presentan a continuación), incluidos varios temas para potenciales colaboraciones en materia de investigación. Asimismo, se plantearon preguntas y reflexiones sobre la mecánica actual de colaboración.

Ideas para futuras investigaciones

Se propusieron diversas áreas temáticas como base de investigaciones futuras. Un grupo de temas se relacionaba con las experiencias de desarrollo de China durante los últimos cuarenta años. Algunas de las áreas de interés fueron la migración del campo hacia las ciudades; la manera en que las empresas pequeñas pueden impulsar el desarrollo nacional; la descentralización fiscal y el control del gasto por parte de las autoridades locales; las experiencias al separar la seguridad social del empleo; la promoción del crecimiento basado en exportaciones; y la inclusividad de los procesos de desarrollo como parte de las iniciativas, en términos de los ODS, para "no dejar a nadie atrás".

El segundo grupo de temas de investigación estaba relacionado con las vinculaciones externas con China. Se suscitó un interés significativo por analizar el impacto social y ambiental de los grandes proyectos de infraestructura, así como por las maneras en que las inversiones relacionadas con la Iniciativa Cinturón y Ruta de la Seda pueden dar cuenta de estas dimensiones. Los problemas de conectividad regional y las implicancias de las grandes inversiones para los países que limitan con China también resultaron de interés para think tanks de Nepal, Pakistán y Myanmar.

¿Cómo podemos trabajar juntos?

Para que los think tanks del hemisferio sur colaboren con pares e instituciones públicas de China, se deben superar ciertas dificultades prácticas. El primer problema planteado por los participantes de la sesión tuvo que ver con el financiamiento, lo cual siempre es una inquietud para los think tanks no gubernamentales. La rápida evolución de la cooperación de China en materia de desarrollo parece ofrecer nuevas oportunidades en este sentido. El representante de la Fundación Gates indicó que el Fondo de Cooperación Sur-Sur estaba abierto a solicitudes de ONG extranjeras, incluidos think tanks, y que sus objetivos incluían temas de desarrollo “blandos”, como cuestiones sociales y ambientales. Asimismo, señaló que los mismos think tanks chinos están presionados a recaudar más fondos, con lo cual es posible que no cuenten con recursos para financiar proyectos conjuntos.

En un nivel más práctico, la barrera idiomática también parece representar un desafío. Algunos recursos del gobierno chino y de los think tanks no se encuentran disponibles en inglés, español ni otros idiomas, y el conocimiento básico del idioma chino es poco frecuente entre los think tanks que no se encuentran en China. Además, todos admitieron que los think tanks desconocen cómo funcionan las cosas en ese país. Por ejemplo, no saben cómo concretar alianzas y construir relaciones a largo plazo. Algunos notaron que este tipo de reuniones resultaban útiles, pero que, de todos modos, no tenían respuestas sobre cómo avanzar en ideas de colaboración.

Pensamientos finales: se esperan más conexiones

Muchas partes dentro y fuera de China están interesadas en el trabajo en conjunto. También reconocen que no existe un camino transitado que sirva de guía para abordar la cuestión. Algunos de los problemas son financieros, los cuales, posiblemente, sean los más fáciles de resolver. Otros pueden deberse al entendimiento mutuo, y es probable que se vayan resolviendo de a poco, si continúa la colaboración entre países.

Sin embargo, existen otros obstáculos que pueden resultar más difíciles de superar, entre ellos, la diferencia de las funciones de los think tanks en otros países en comparación con China, así como algunas limitaciones sobre los temas de estudio conjunto. Algunas de las cuestiones relacionadas con la conectividad regional pueden ser consideradas demasiado sensibles por ciertas personas, aunque también parecen ser temas apropiados para debatir en canales no oficiales. Asimismo, algunos problemas pueden ser de baja prioridad o no estudiarse tanto en think tanks chinos, entre ellos, maneras de abordar el impacto del desarrollo social sobre la infraestructura.

En general, estamos dispuestos a apostar que, dentro de cinco años, veremos una mayor cantidad y profundidad en las conexiones entre think tanks de China y aquellos en países en vías de desarrollo. Estas pueden provenir de las universidades y de las redes de estudiantes que allí se formen a medida que más estudiantes extranjeros estudien en programas educativos de China. También creemos que se centrarán más en áreas donde los miembros de think tanks de China vean oportunidades para compartir el modelo chino, por ejemplo, el desarrollo agrícola.

Nota de referencia:

Las dos publicaciones anteriores de este blog han abordado acontecimientos recientes en China que resultan interesantes para los think tanks, en particular, el crecimiento de este tipo de organizaciones en ese país, así como su creciente función en la proyección del poder blando de este gigante asiático. Estos cambios motivaron a Andrew a visitar China por primera vez (primera publicación en el blog) y, en función de las conexiones que realizó allí, se organizó una sesión en el reciente Intercambio de la Iniciativa Think Tank en Bangkok.