En este artículo, describimos cómo hemos transitado desde hacer investigación general, a investigar sobre empoderamiento de las mujeres, para luego llegar a la acción a nivel institucional, y finalmente al  compromiso institucional de trabajar para empoderar a las mujeres salvadoreñas. 

[Nota de las editoras: Este artículo fue escrito por Lissette Calderón y Margarita Beneke de Sanfeliú, investigadoras del Centro de Investigación y Estadística (CIE) de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES). Es el cuarto de una serie de blog sobre los think tanks y la igualdad de género, editada por Shannon Sutton y Natalia Yang.]

A pesar del progreso alcanzado, las mujeres siguen estando rezagadas con respecto a los hombres en cuanto a salarios, su posición en el mercado laboral y su participación en la toma de decisiones tanto en el ámbito privado como el público. Existe una relación virtuosa entre la participación de las mujeres en la fuerza laboral y su empoderamiento económico; pero también existe un creciente reconocimiento de un segundo efecto virtuoso: el empoderamiento de las mujeres conduce a un mayor crecimiento económico.

En FUSADES, nos enorgullece poder decir que el empoderamiento de las mujeres se ha convertido en una de nuestras "causas".No obstante ¿tuvimos siempre en cuenta las diferencias entre oportunidades y resultados de hombres y mujeres? Históricamente, recopilábamos datos desagregados por sexo en nuestras encuestas y estudios; sin embargo, no siempre se había hecho un esfuerzo consciente de explorar las causas fundamentales que pudieran conducir a las diferencias de género y a tomar medidas para contribuir a reducirlas.

En los últimos años, hemos participado en diversas conferencias internacionales, con el apoyo de la Iniciativa Think Tank, en las que conocimos, entre otras cosas, acerca de la economía feminista. Aprendimos que es posible formular mejores recomendaciones sobre políticas públicas si comprendemos cómo un tema,  problema o fenómeno económico puede afectar a los hombres y las mujeres de manera diferente, y que esto, a su vez, puede ayudar a cerrar la brecha de género.  Además, esto nos ayudó a darnos cuenta de que es posible ir más allá de los datos desagregados, a fin de centrar la atención en atender las causas de las desigualdades entre los géneros.

¿Cómo adaptamos nuestro enfoque de investigación?

Actualmente nos estamos enfocando en comprender qué es lo que hace falta para empoderar a las mujeres y para fomentar su participación plena en el mercado laboral, en la formulación de políticas y en la sociedad en general. Para lograrlo, hemos iniciado una línea de investigación sobre el empoderamiento económico de las mujeres y comenzamos a abordar las diferencias entre los géneros de manera consciente.  En un proyecto sobre la participación de hombres y mujeres en el mercado laboral, empleamos datos de panel para examinar las transiciones laborales; encontramos que las mujeres tienden a entrar y salir del mercado laboral con mayor frecuencia que los hombres. Además, pudimos explorar cuáles son los factores que permiten transiciones laborales favorables. Luego, surgieron otros proyectos regionales que nos permitieron seguir analizando la participación de las mujeres en el mercado laboral. Como resultado, examinamos con mayor detalle los factores que ayudan a que las mujeres obtengan mejores empleos y analizamos las políticas públicas que contribuyen a aumentar su empoderamiento económico.

Además, al iniciar nuevos estudios de investigación,  hemos comenzado a examinar cómo los problemas afectan a los hombres y cómo a las mujeres. Tratamos de manera consciente encontrar las brechas entre los géneros y buscamos comprender cómo contribuir a reducirlas. Como resultado, cuando investigamos sobre el crimen en el transporte público de El Salvador, un tema para el cual no se disponía de información estadística, pudimos generar nuevas evidencias que demostraron cómo una misma situación caótica afectaba de manera diferente a los hombres y a las mujeres, pudiendo determinar que las mujeres constituían el grupo de usuarios más vulnerable.    

¿Y el resto de FUSADES?

A partir de 2011, se ha incrementado la cantidad de mujeres miembros de nuestra Junta Directiva.   FUSADES llegó a un punto de inflexión hace dos años cuando la Junta Directiva alcanzó una representación de mujeres del 35 % y, por primera vez, una mujer fue elegida vicepresidenta. “Estos hechos demuestran que la institución valora la participación de la mujer en posiciones de liderazgo e investigación", explica Marjorie de Trigueros, una de las investigadores del Departamento de Estudios Legales. 

Claudia Umaña, vicepresidenta de FUSADES, también dijo “Yo fui la primera mujer Directora del Departamento de Estudios Legales en FUSADES y ocupé ese cargo por siete años, y me di  cuenta por muchos años había prevalecido una visión masculina”. Agregó “pero también me di cuenta que FUSADES, siguiendo las tendencias mundiales, estaba proporcionando espacios importantes e influyentes a la voz de las mujeres”.

Cuando la licenciada Umaña asumió la vicepresidencia, ella con sus otras colegas de la Junta y el personal Senior decidieron potenciar la participación de las mujeres de FUSADES, brindándoles apoyo y orientación en sus distintas funciones y empoderándolas para alcanzar su crecimiento personal. También se trabaja para concienciar sobre la importancia del equilibrio entre la familia y el trabajo dentro de la institución. Pronto nos dimos cuenta de que  no queríamos que este cambio se diera solo en FUSADES, sino que se diera también para todas las mujeres del país. Por ello, se buscó crear la Iniciativa para mujeres salvadoreñas a fin de “promover el empoderamiento económico de las mujeres y ejercer influencia en la agenda nacional", comentó la licenciada Umaña.  “El objetivo central era tener un impacto positivo en la vida de tantas mujeres salvadoreñas que trabajan duro y que con frecuencia enfrentan obstáculos y falta de oportunidades”, afirma la licenciada de Trigueros quien lidera la Iniciativa para mujeres salvadoreñas.

Cuando inició la iniciativa, estaban siendo publicados los estudios de FUSADES sobre el empoderamiento económico de las mujeres y el crimen en el transporte público; esto generó algunas oportunidades interesantes.  “Fue un momento propicio, y la presentación de estos estudios basados en evidencias que hasta el momento no se disponían en el país sirvió para interactuar con actores clave que comparten el interés en reducir las brechas de género. Ahora ven a FUSADES como aliado natural”, explica la licenciada Trigueros.  “La iniciativa nos permitió aumentar la visibilidad. Es una plataforma que ha ayudado a difundir nuestros hallazgos a nuevas audiencias, tales como entre mujeres líderes de los sectores público y privado, organizaciones que trabajan para promover empresas dirigidas por mujeres y el empoderamiento femenino. Ha ampliado nuestra red”, agregó.

"Avanzamos poco a poco por este camino. Los cambios verdaderos comienzan de adentro hacia afuera y esto ha motivado decisiones estratégicas a nivel interno.  Por ejemplo, la incorporación de más mujeres a nuestra Junta Directiva, que actualmente llegan al 50 % de los miembros de la Junta recientemente elegida", comenta Trigueros.    

Pero no hablamos de acciones solo en el campo de la investigación. Al igual que en otros países latinoamericanos, hay una escasa representación de la mujer en los ámbitos políticos, académicos, así como en cargos de liderazgo en empresas e instituciones públicas y privadas.  Este no es un problema de igualdad social solamente, es también un problema de eficiencia. Nuestro Departamento de Estudios Políticos está deliberadamente incorporando a más profesoras en su Escuela Centroamericana de Gobierno y Democracia y a fin de aumentar la participación futura de las mujeres en la política, se da prioridad a las candidatas calificadas. Asimismo, se ha incluido una clase sobre "Democracia y género".

¿Qué desafíos tenemos por delante?

Uno de los desafíos más grandes es pasar de la investigación a la acción y hacer que "esta iniciativa sea un esfuerzo sostenible", mencionó la licenciada Trigueros. “La iniciativa tiene el desafío de consolidar y fortalecer las alianzas con otras instituciones a fin de promover políticas públicas inclusivas que estén basadas en la evidencia”, señala la licenciada Umaña. La ejecución de esta iniciativa supone desafíos a nivel institucional; por ejemplo, lleva tiempo convencer a nuestros colegas hombres que no se trata de una cuestión de “apoyar a las mujeres y no a los hombres”.  Sin embargo, esta última semana, nuestro Comité Ejecutivo aprobó un mandato para que la investigación y la promoción del empoderamiento de las mujeres sea una línea transversal en las agendas (¡oficilamente!)  de todos los departamentos de FUSADES.   

FUSADES ya fomenta la participación de las mujeres en el proceso de toma de decisiones, y promueve una mayor visibilidad y reconocimiento en los medios de comunicación, pero desea hacer mucho más. El reto de incrementar la participación femenina no es exclusivo de FUSADES ni de El Salvador; tomando ideas de los esfuerzos que hace  el Grupo Sofía del Perú con el apoyo de la ITT, FUSADES buscará mejorar el ecosistema local a fin de fomentar una mayor participación de las mujeres.

Mejorar las recomendaciones en políticas públicas requiere análisis que den cuenta y aborden las causas de la desigualdad de género y para ello se necesitan más datos desagregados. Nosotros (el CIE de FUSADES) tenemos el mandato de si podemos encontrar los datos los recopilemos, y de no ser así, que trabajaremos para encontrar la manera de generarlos.  Este es un gran desafío, pero estamos listos para enfrentarlo.

Nota: Las opiniones expresadas en este artículo son de las autoras y no reflejan necesariamente las opiniones de la Iniciativa Think Tank.

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