La segunda conferencia de la Iniciativa Latinoamericana de Investigación para las Políticas Públicas (ILAIPP) acaba de concluir aquí en Lima y, sin lugar a dudas, se trató de un evento muy exitoso. Además de los representantes de las 11 instituciones de la región, miembros de la ITT, se contó con la presencia de otros investigadores y académicos, representantes de organizaciones de la sociedad civil, y un número de encargados de formular políticas de diversos niveles, incluidos dos ministros de educación (de Perú y Guatemala).  En total, 180 participantes estuvieron presentes en Lima, mientras que otras 640 personas siguieron las transmisiones directas en línea. Un trabajo bastante bueno para una red que comenzó hace apenas tres años.  

Nota del editor: Andrew Hurst es Líder de programa de la Iniciativa Think Tank.

La experiencia latinoamericana

Más allá del evento en sí mismo, mi presencia aquí me permitió hacer algunas reflexiones sobre el valor de las redes think tank. El surgimiento de redes como ILAIPP, Southern Voice y, más recientemente, la  West African Think Tank Network (WATTNet) no fue algo que necesariamente la ITT se había imaginado desde el principio. Surgieron de manera orgánica y su evolución ha sido impulsada por sus miembros. Si bien estábamos al tanto de algunas de las limitaciones de las redes, también reconocíamos su potencial. En el caso de ILAIPP, esta ha demostrado su valor de distintas maneras:

Capacidad de abordar los retos que presentan las investigaciones
Las redes les ofrecen a los investigadores de distintas organizaciones oportunidades de reunirse y colaborar en algún tema de investigación que sería más difícil de estudiar por su propia cuenta. Los investigadores de ILAIPP ya han colaborado juntos en una cantidad de estudios comparativos sobre problemas comunes que enfrentan los países de la región; por ejemplo, en la conferencia se presentaron estudios de colaboración en el área de educación. ILAIPP trabaja en una estrategia de investigación que identificará temas prioritarios para estudios comparativos, pues reconocen el valor que la colaboración ofrece en ese campo. Esto no es exclusivo de ILAIPP. Más allá de la ITT, la colaboración en investigación entre redes ha demostrado resultados impresionantes al abordar cuestiones urgentes.

Amplificar la voz de las investigaciones y facilitar la participación en políticas públicas
Varios representantes de think tanks me comentaron que sienten que tienen mayores posibilidades de presentar sus investigaciones cuando estas forman parte integral de un esfuerzo colectivo. Le confiere, además de la calidad de la investigación, un elemento adicional de credibilidad —una inquietud constante de los think tanks— mediante la asociación con otros think tanks de buen renombre en la región. Esto podría ayudar a despolitizar las pruebas en algunos contextos. Algunos miembros de ILAIPP me comentaron que es muy probable que las pruebas que se presentan en informes publicados por la red se consideren creíbles en sus países y reduciría la posible falta de confianza de organizaciones sin ninguna afiliación. Asimismo, ILAIPP ha creado un buen punto de ingreso para las organizaciones o instituciones regionales que no conozcan think tanks individuales o que no sepan cómo consultarlos; algunas organizaciones regionales y mundiales están comenzando a prestarles atención a los think tanks, y las redes pueden ayudar al respecto. El Banco Africano de Desarrollo y la Economic Community of West African States apoyan a WATTNet porque podrá abordar sus inquietudes sobre políticas públicas.

Compartir lecciones y desarrollar capacidades
Los miembros de ILAIPP son diversos, en tamaño, historia, magnitud de pericia y los contextos donde trabajan. Pero esta diversidad también puede ser una elemento positivo, que está siendo reconocido por los miembros de ILAIPP mediante el proceso estructurado de la elaboración de una agenda de investigación y mediante las conexiones informales del personal en las organizaciones. A su vez, esto puede facilitar la experimentación y la innovación al ofrecer un “espacio seguro” en el que se pueden cometer errores y aprender. La red ayuda a ITT a mejorar la evaluación de necesidades para el desarrollo de capacidades y ayudará a prestar apoyo a todos los miembros. Por ejemplo, algunos miembros de ILAIPP tienen conocimientos muy avanzados en el uso de las redes sociales. Otros tienen conocimientos especializados en algunas metodologías de investigación en particular.

Sostenibilidad financiera
Los miembros de ILAIPP piensan que, si la red puede demostrar su efectividad para producir investigaciones comparativas y ayudar a desarrollar capacidades organizativas, esto podría, a la larga, contribuir a la sostenibilidad de think tanks individuales al ofrecer otro medio para recaudar fondos o bien reducir costos. El objetivo de reducir costos o recaudar fondos parece ser de un buen valor potencial, aún por confirmar, de la colaboración a través de una red, ya sea que esto se realice con proyectos de investigación regionales de interés para organizaciones regionales (un nuevo “mercado” para sus investigaciones), o mediante el desarrollo de habilidades para facilitarles el desarrollo de capacidades a otras organizaciones fuera de las redes.  

Varios representantes de think tanks me comentaron que sienten que tienen mayores posibilidades de presentar sus investigaciones cuando estas forman parte integral de un esfuerzo colectivo.

Queda un número de preguntas por resolver

Son positivas las primeras indicaciones de la experiencia de ILAIPP y brindan un buen punto de partida para otras redes de think tanks más nuevas. No obstante, salí de la conferencia muy entusiasmado por aprender más sobre algunos retos que enfrenta ILAIPP.

El primer reto es el de poder equilibrar la diversidad y las similitudes entre los miembros de la red. Todos los think tanks de ILAIPP operan en países que han estado afrontando la cuestión de la consolidación democrática. Las similitudes contextuales ayudan pero no constituyen una base suficiente para fomentar confianza, ya que las organizaciones miembros varían mucho en tamaño, historia, enfoque y orientación ideológica La identificación de intereses comunes y el trabajo para alcanzar un conjunto de objetivos compartidos ha ayudado a fomentar la confianza entre los miembros de ILAIPP. Una estructura de gobernanza  sensata está ayudando a  cimentar formas justas y transparentes de trabajar juntos. También ayuda a compartir la carga de organizar conferencias y reuniones. No se ignora la diversidad entre los miembros de la red ILAIPP, pero tampoco se insiste en ella de manera excesiva. Existen elementos paralelos con Southern Voice y WATTNet. Estas redes están tratando de ampliar las características que unen a las organizaciones miembros y, hasta ahora, parece que está dando resultado; sin embargo, todavía quedan algunas dificultades.

Al mismo tiempo, esto apunta a un segundo reto: ¿Qué magnitud de estructura y formalidad requiere la colaboración? La gobernanza de las redes, incluidos todos los reglamentos y procedimientos, es importante para fomentar y mantener la confianza entre los miembros de la red. Sin embargo, toda esta infraestructura “ligera” conlleva costos de transacción.  Para sufragar estos gastos es necesario contar con un compromiso sólido cuando los recursos de los líderes de los think tanks están a tope. Una vez que se han establecido, no quiere decir que solucionarán todos los problemas de colaboración.  Tal parece que el diálogo constante y abierto entre los miembros es tan importante para mantener la confianza como las estructuras formales. Para mí, sigue siendo una interrogante el nivel de formalidad y estructura necesario para obtener una colaboración eficaz. 

La sostenibilidad de la propia red es una pregunta aparte de cómo la red puede ayudar a los think tanks individuales a ser más sostenibles. Arriba mencioné los costos de transacción relacionados con todo esfuerzo de colaboración, pero con una red formal también existen costos de coordinación. ILAIPP tiene un secretariado y ha contratado a una persona para desempeñar esa función. Hasta ahora los costos han sido moderados, pero si los recursos llegasen a escasear, ¿cómo compartirán estos costos de manera equitativa los miembros de la red? La cuestión de sostenibilidad financiera es algo que, sin duda alguna, la ILAIPP no ha resuelto, aunque saben muy bien que existe y se están esforzando por abordarla.

En la ITT seguiremos observando con detenimiento los acontecimientos y, con lo que podamos, les brindaremos ayuda a las redes como ILAIPP, Southern Voice y WATTNet, (por ejemplo, a través del desarrollo de capacidades y apoyo financiero).  Lo que queda claro es que están explorando y habilitando un enfoque innovador al vincular la investigación con los procesos de políticas públicas en todo el mundo. Aquellos interesados en las condiciones en que se encuentran los ecosistemas de investigación centrados en políticas aprenderían mucho de estas redes. Nos esforzaremos en comunicar casos de éxito y fracaso en los próximos meses y en los años restantes de la ITT.

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