En los últimos años, hemos podido observar un sorprendente aumento de la cantidad de redes y eventos generados por los think tanks chinos, que trascienden las plataformas históricas relacionadas con el Foro para la Cooperación entre China y África (FOCAC) y los países BRICS. Desde 2013, se ha producido un aumento sustancial del número de think tanks en China y un crecimiento masivo del conocimiento generado por estas organizaciones.  Sus esfuerzos se centran tanto en la exploración de las funciones de los think tanks y la manera de valorar su trabajo, como en el respaldo de la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda (BRI) y la evaluación de la gobernanza global. Asimismo, existen indicadores de un aumento de los recursos públicos y privados que se destinan a los think tanks chinos.

La ITT expresó su deseo de interiorizarse más acerca de estos desarrollos, en especial, acerca del impacto que podrían generar en el ecosistema del financiamiento de los think tanks en todo el mundo.  Con la intención de analizar este sector emergente, Andrew Hurst, líder de programa de la ITT, viajó a China para asistir al Tercer Foro global de innovación de think tanks de China, organizado por el Centro para China y la Globalización (CCG) y por el Programa de Think Tanks y Sociedades Civiles, de la Universidad de Pensilvania. Una vez allí, se puso en contacto con importantes académicos y think tanks chinos, y descubrió que China está dispuesta a compartir sus experiencias de desarrollo con el mundo y, al mismo tiempo, desea adquirir conocimientos acerca de cómo enfrentar algunos de los desafíos que ha encontrado a causa de su éxito.

Con la intención de reflexionar sobre este sector en crecimiento y los efectos que podría tener sobre los thinks tanks de todo el mundo, Andrew se reunió con la especialista en asuntos internacionales, Jenny Lah, para dialogar sobre sus impresiones durante su visita a China. 

 

[Nota del editor: Este artículo es el primero de una serie de publicaciones en el blog sobre el ascenso de los think tanks chinos. Esta publicación incluye una entrevista realizada por Jenny Lah, consultora independiente con15 años de experiencia en desarrollo internacional y gestión del sector social. Jenny se especializa en la política exterior de China y vivió dos años en Pekín.]

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Jenny: ¿Cómo estuvo la conferencia? ¿Con cuántos think tankers, académicos y expertos chinos te reuniste?

Andrew: Nos reunimos o tuvimos la oportunidad de conversar con más de veinticuatro think tankers y otros expertos, incluso a través del Foro del CCG. La mayor parte de nuestro grupo se quedó en Pekín, pero tratamos de reunirnos con numerosos think tanks, incluso los que funcionan en universidades y en el Gobierno.

La conferencia propiamente dicha incluyó un panel de expertos, en el que participé, llamado “China y los think tanks internacionales: cooperación e innovación en un mundo globalizado”. Coincidió con una tendencia importante que observamos entre los think tanks chinos, que consiste en un fuerte impulso a la promoción de intercambios internacionales. No solo se ha invitado a la ITT, sino que muchos think tanks de la ITT ya han participado en distintos eventos durante años. Hace poco, asistieron al Foro sobre África 2018 del Instituto para Estudios Internacionales de Shanghái (SIIS), distintos think tanks de la ITT: CSEA de Nigeria e IPAR de Senegal.

Jenny: Es cierto. Muchos think tanks chinos están creando sus propios foros, incluso algunos con regiones o con países individuales. Además de la principal red de think tanks del FOCAC, existe la red de think tanks de la Ruta de la Seda y la red de think tanks de China y 16 países de Europa central y oriental. También se llevan a cabo reuniones con thinks tanks de países específicos, como India y Nepal. En algunos casos, los esfuerzos de los think tanks parecen generar una especie de diálogo por canales no oficiales, a través de una iniciativa china.  Algunas personas piensan que parte del auge reciente es garantizar que China, a través de los think tanks chinos, ejerza una gran influencia en los foros no oficiales, como el Think 20.

Volviendo a la conferencia, escuché que tu ponencia en el panel tuvo una gran recepción, y que ahora eres un autor publicado en chino.

Andrew: Mi ponencia versó sobre “infraestructura inmaterial”, porque quería relacionar el apoyo de China y la infraestructura material con la idea de que ese país debería considerar la posibilidad de ofrecer un respaldo más flexible a los think tanks socios. Combiné este concepto con el término “poder inmaterial”, sobre el cual tu investigación indicó que es un motivo explícito por el que China está ofreciendo apoyo a sus propios think tanks y, a la vez, trabaja con otros.

La misión de la ITT incluye fomentar el apoyo básico y, por este motivo, aproveché la oportunidad para expresar esta idea. Luego, me pidieron que lo tradujera y lo publicara, y está disponible en la Red de Ciencias Sociales de China, aquí.

Jenny: ¿Qué otras conclusiones pudiste sacar en este viaje?

Andrew: Mi primera conclusión es que, en el pasado, muchos think tanks chinos centraron su compromiso y su colaboración en think tanks de Europa y los EE. UU., pero esta tendencia está cambiando. Actualmente, muchos think tanks están interesados en compartir la experiencia china y facilitar el compromiso chino con los países menos desarrollados. El Instituto para la Nueva Economía Estructural, del ex economista jefe del Banco Mundial Justin Yifu Lin, es uno de los centros donde se realiza este tipo de trabajo.

Jenny: En este último año de investigación, pudimos apreciar lo rápido que avanza el trabajo de China con los think tanks, tanto a nivel nacional como en el extranjero. Cada vez hay más alianzas, redes y eventos.

Andrew: Definitivamente, tengo la impresión de que se trata de una época dinámica, ya que las entidades y los think tanks chinos están experimentando nuevas maneras de trabajar. Creo que esto recién está comenzando y genera muchas preguntas. Por ejemplo, ¿cuáles son los modelos de compromiso de los think tanks en otros países?  Conocemos unos pocos casos de investigación colaborativa, que se desarrollaron partiendo del interés mutuo en temas específicos. Los socios de la ITT, EDRI en Etiopía y CPR en India, han procedido de este modo.

Jenny: Por otra parte, hemos oído hablar de modelos que se parecían más a bancos y entidades gubernamentales chinas, que también buscaban encargar análisis de inversiones o de entornos de inversiones. Se trata más bien de un modelo de consultoría que puede dificultar el recorrido de los think tanks y su independencia, sin importar quién esté tratando de contratar sus servicios.

Andrew: Aún está por verse de qué manera podría evolucionar una colaboración de este tipo en el contexto de marcos de política exterior más amplios, como los países BRI. No queda claro el alcance de los think tanks en países BRI, en lo que respecta a configurar e influir en la naturaleza y la dirección de la influencia china. Además, en estos países, sin duda los think tanks chinos enfrentan presiones para mejorar las relaciones con los gobiernos.

Jenny: ¡Es necesario reflexionar sobre muchos aspectos! Gracias por compartir con nosotros parte de este viaje, Andrew. En la próxima publicación, los lectores podrán encontrar más antecedentes sobre los think tanks chinos y sobre los desarrollos de políticas recientes en China, y espero poder conocer más sobre tus pronósticos en el tercer blog.