Fuente: Africa Evidence Network (AEN)

Dado que las políticas y las normas nacionales suelen tener un impacto directo en sus vidas, no resulta extraño que muchos ciudadanos deseen hacer oír su voz en los procesos de formulación de políticas públicas. Al mismo tiempo, ahora muchos ciudadanos cuestionan la credibilidad y la legitimidad del conocimiento experto que se suele utilizar en los procesos de políticas públicas y de toma de decisiones. En una época en la que vemos olas crecientes de elitismo y populismo, el conocimiento de los ciudadanos (que puede ser colectivo [por ejemplo, auditorías sociales y diálogos ciudadanos] o individual [como conocimiento local, cultural e individual obtenido mediante la experiencia directa]) puede realizar un aporte fundamental a la formulación de políticas basadas en evidencia.

(Nota del editor: Peter Taylor es director de Desarrollo de Estrategias en el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo [IDRC] y ex director adjunto de la Iniciativa Think Tank, con base en Ottawa, Canadá).

Se han mantenido numerosas conversaciones acerca de este tema (se puede consultar el blog relacionado de los autores Emily Hayter y Peter Taylor) en espacios donde los investigadores y los profesionales comparten sus experiencias en relación con la evidencia aportada por ciudadanos y con la manera en que esta se vincula con la formulación de políticas basadas en evidencia. Recientemente, se mantuvo una conversación a través de una sesión satelital organizada especialmente, llamada “Las pruebas de los ciudadanos y la formulación de políticas basadas en información: ¿Qué es lo más importante”, en la conferencia “Evidencia 2018”  llevada a cabo en Pretoria.

Organizada junto con el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), la Iniciativa Think Tank y el Instituto Africano de Políticas de Desarrollo (AFIDEP), la sesión incluyó la participación de unas cincuenta personas de África oriental y occidental. Allí, presentadores de ACODE, African Voices Foundation, CPED, CSEA, ESRF, GRAAD, IPAR y REPOA compartieron sus experiencias prácticas, que respaldan el uso de evidencia aportada por ciudadanos. Debatimos métodos y enfoques para respaldar la función de la evidencia aportada por los ciudadanos; las oportunidades y los desafíos que se presentan, y las maneras de comprender y abordar las relaciones de poder que pueden afectar tanto la práctica como los resultados de la participación de los ciudadanos en procesos de formulación de políticas o de toma de decisiones basadas en evidencia.

Durante los debates, los participantes destacaron la importancia de la evidencia aportada por ciudadanos en el contexto africano.  Aunque existen muchos desafíos relacionados con respaldar la función de los ciudadanos en la toma de decisiones y la formulación de políticas basadas en evidencia, la extensión gradual de la democracia y de los procesos democráticos en África está creando una mayor demanda de evidencia creíble y rigurosa. Las tendencias globalizadoras positivas están alentando a ciudadanos de distintos países y regiones a conectarse entre sí y aprender unos de otros. Varios defensores e intermediarios (entre ellos, organizaciones de la sociedad civil y think tanks) también ayudan a facilitar la generación y el uso de evidencia aportada por ciudadanos, apoyada, a su vez, por mejoras en la disponibilidad de los datos y en el acceso a ellos, así como en las tecnologías que hacen esto posible. No obstante, todavía queda mucho por hacer para ayudar a quienes participan en esta tarea a que se conecten y aprendan los unos de los otros. Los participantes reconocieron que han advertido el valor de la evidencia aportada por ciudadanos de muchas maneras: como una manifestación de justicia e inclusión, y como un impulsor de resultados que mejoran la vida y el bienestar de los ciudadanos. Sin embargo, también reconocieron la necesidad de argumentar a favor de la base informativa de la evidencia aportada por ciudadanos de manera más coherente y persuasiva, con el fin de demostrar ese valor a una audiencia más amplia y de conectarse con debates y prácticas relacionadas en torno a la ciudadanía, la participación y la democratización.

Surgieron cinco dimensiones principales durante los debates, cuyos puntos centrales se resumen a continuación. Como quedará claro, se plantearon muchas preguntas y reflexiones que, en su mayoría, ameritan una exploración más profunda:

1.       Las relaciones como una base para la generación y el uso de evidencia provista por ciudadanos

  • La confianza es una base esencial para la participación y el compromiso de los ciudadanos en torno a la toma de decisiones basada en evidencia.
  • Se debe dejar en claro qué tipos de participación (qué peldaños en la “escalera de participación“) son los más adecuados en las distintas etapas de los procesos de formulación de políticas y manejar las expectativas al respecto.
  • Los procesos de fijación de prioridades y de toma de decisiones deben comprenderse y comunicarse correctamente.
  • Se recomienda fomentar la participación de diferentes actores, que tal vez no sean vistos como los típicos colaboradores en el panorama de formulación de políticas basadas en evidencia (por ejemplo, el sector privado).

 2.       Mecanismos para promover la generación y el uso de evidencia provista por ciudadanos

  • La tecnología (como aplicaciones, sitios web móviles, videos en línea, etc.) ofrece grandes oportunidades de difusión y comunicación masiva.
  • Las plataformas (por ejemplo, radios comunitarias, podcasts, redes sociales) proporcionan un medio para vincular a distintos grupos de ciudadanos que a veces son muy diversos y, si se las elige bien, podemos facilitar la recopilación y el uso de distintos tipos de datos.
  • Los procesos y las metodologías de participación respaldan la función de la evidencia aportada por ciudadanos, por ejemplo, ¿cómo podemos garantizar que aprendamos y que sigamos aprendiendo sobre lo que funciona bien?
  • Los mecanismos para transferir información popular al Gobierno y nuevamente a la sociedad suelen ser defectuosos y se los debe fortalecer (o incluso implementar desde cero).
  • El contexto es importante. Rara vez los mecanismos que funcionan en un lugar simplemente puedan copiarse o usarse de la misma manera en otro lado. La adaptación, las evaluaciones, la reflexión y el aprendizaje son relevantes.

 3.       Voz y representación de los ciudadanos en procesos de políticas y toma de decisiones

  • ¿Quién impulsa el proceso y crea la demanda? ¿A quién le pertenecen los procesos para los cuales la evidencia aportada por ciudadanos se considera un valor? ¿Quiénes son los impulsores (encargados de formular políticas, intermediarios, ciudadanos) y cómo es posible fortalecer y respaldar sus respectivas funciones al trabajar con evidencia aportada por ciudadanos?
  • Aunque se asigna un alto valor a la idea de que los ciudadanos tengan una función clave y significativa en la generación de evidencia o en los procesos de formulación de políticas, esto suele ser difícil de lograr en la práctica. La voz y la representación solo pueden lograrse si se cuenta con el respaldo adecuado, en especial, mediante enfoques participativos e inclusivos que promuevan el empoderamiento y la mediación de los ciudadanos.
  • ¿Cómo manejar las diferencias y la diversidad (culturas, idiomas, accesibilidad, marginalización, etc.)? Las “consultas” no suelen ser inclusivas y hasta pueden involucrar a “expertos” que hablen entre sí, alegando representar a otros grupos cuya participación no haya sido facilitada.

4.       La importancia del poder para la evidencia aportada por ciudadanos

  • El poder es fluido y se desplaza constantemente. Se lo suele percibir como un producto limitado, pero el poder puede ser otorgado por aquellos que tienen más a aquellos que tienen relativamente menos, y que todos salgan ganando: no es un juego de suma cero.
  • Es difícil producir un cambio real en las relaciones de poder. El debate teórico puede darse fácilmente, pero el cambio real puede resultar amenazante para algunos actores. Es importante institucionalizar y sistematizar los enfoques que promuevan la función de la evidencia aportada por ciudadanos; de lo contrario, los procesos serán difíciles de sostener.
  • El empoderamiento y la mediación son elementos cruciales de la evidencia aportada por ciudadanos. No se pueden evitar y necesitan una exploración más minuciosa. Además, se debe asignar más valor al intercambio de historias y experiencias relacionadas con los distintos aciertos y errores.
  • Aprovechar la dinámica de poder entre ciudadanos, líderes políticos y líderes ejecutivos puede ofrecer la oportunidad de fortalecer la función de la evidencia aportada por ciudadanos en las decisiones relacionadas con políticas.
  • Los tiempos suelen ser críticos. Involucrar a los ciudadanos en el momento adecuado de un proceso (por ejemplo, en los períodos de planificación) puede ayudar a los ciudadanos a avanzar en la agenda junto a actores clave.
  • La evidencia puede utilizarse de maneras que desacrediten a los ciudadanos o puede provocar procesos de cambio negativo que beneficien a las agendas de grupos de interés reducidos.

 5.       Incrementar y sostener la función y el aporte de la evidencia aportada por ciudadanos

  • Nos preguntamos cómo ir más allá de pilotos y pruebas de enfoques que respalden la función de la evidencia aportada por ciudadanos, pero que no puedan sostenerse por falta de financiación, tiempo, energía, motivación, etc.
  • Debemos compartir más ejemplos, reflexiones y aprendizajes de manera proactiva a partir de nuestras diversas iniciativas para llevar adelante esta tarea. Se la puede vincular mejor con teorías, debates y prácticas existentes sobre la participación política, la ciudadanía y la democratización. También puede servir para estimular un campo emergente en materia de toma de decisiones y formulación de políticas basadas en evidencia. De esta manera, podemos contribuir a resolver algunos de los problemas más complejos de justicia social, igualdad y empoderamiento de los ciudadanos.

Impulsar una agenda emergente

Los participantes interesados en expandir esta iniciativa colectiva se comprometen a mantenerse en contacto y, especialmente, a seguir debatiendo todas estas cuestiones críticas. Se seguirán llevando a cabo debates acerca de cómo involucrar a partes interesadas y a actores mucho más diversos, que pueden aportar, compartir y aprender gracias a esta comunidad emergente.