Fuente: Semana de la Evidencia

Al acercarnos hacia el final de la Iniciativa Think Tank (ITT), una de las preguntas que nos planteamos es cómo aplicar las lecciones aprendidas más allá del apoyo que ofrecemos a las organizaciones, para alcanzar a ecosistemas más amplios de producción y uso de la evidencia. En este sentido, la ITT tuvo el placer de patrocinar la tercera edición de la Semana de la Evidencia de este año, que tuvo lugar del 22 al 26 de octubre de 2018. La Semana de la Evidencia es un festival de eventos que tiene por objetivo promover el uso de evidencia (y los diálogos al respecto) en el desarrollo de políticas públicas en América Latina.

En este artículo, comparto mis reflexiones personales sobre la Semana de la Evidencia —donde organicé algunos eventos y participé en otros—, incluidos los temas importantes que surgieron y las enseñanzas que podemos llevarnos de este tipo de acontecimientos.

Mayor demanda de debates en torno a la evidencia

Está claro que este tipo de eventos tiene gran demanda, ya que la Semana de la Evidencia ha crecido de manera sorprendente desde su creación, en 2016.  La participación se triplicó a más de 3000 participantes en 2018 e incluyó una expansión regional, dado que ya no solo incluye eventos en Perú, sino en toda América Latina (e incluso en otras regiones). Durante nuestra sesión, un panelista incluso lamentó no tener tiempo para asistir a todas las actividades que le resultaban interesantes. Estos eventos son excelentes para compartir información y crear nuevas conexiones (así como para aprovechar las conexiones existentes) entre los investigadores y los encargados de formular políticas.

Sobre el acceso a las investigaciones en Perú

La sesión de la ITT sobre “accesibilidad de las investigaciones para los encargados de formular políticas de Perú” se basó en un proyecto de investigación que llevé a cabo con Gabriela Ho en 2016. Gabriela —actualmente especialista de Coordinación Territorial en el Ministerio de Cultura del Gobierno del Perú — y yo fuimos acompañadas por los panelistas Javier Portocarrero, director ejecutivo del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES); Carlos Eduardo Aramburu, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y Jimmy Carrillo, director de Comunicaciones de laSociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA). De esta manera, el panel representó puntos de vista de la investigación, las comunicaciones, el servicio civil y el nexo entre la investigación y la formulación de políticas. Esto dio lugar a debates muy ricos sobre aspectos de la accesibilidad a la investigación en el contexto peruano, según las diversas experiencias de los presentes. Utilizando el concepto de accesibilidad a la investigación para enmarcar los debates en torno a las dimensiones física, intelectual y social de la accesibilidad, hablamos con los panelistas acerca de distintos temas, como los obstáculos a la accesibilidad y el uso de la investigación, la importancia del capital social y el impacto del cambiante contexto político.   

Muchos de los asuntos que se abordaron en nuestra sesión se alinean con los temas que surgieron durante nuestra investigación  hace dos años; por ejemplo, la importancia de la manera en que se comunica la investigación, así como el hecho de que las redes sociales y la reputación desempeñan una función relevante en el intercambio de conocimiento dentro del contexto peruano. La falta de continuidad en el Gobierno (por ejemplo, el cambio de ministros o de personal en cada ciclo político) fue uno de los obstáculos importantes señalados, lo cual es muy pertinente, ya que ha habido muchos cambios políticos en Perú en los últimos dos años. En parte, esto se debió al reciente escándalo por corrupción y a la renuncia del presidente a principios de este año, tras menos de dos años en el poder. El problema de la corrupción es importante en Perú y, de hecho, varios eventos trataron el tema durante la semana.

La comedia como una herramienta para compartir información

Los distintos eventos a los que asistí se valieron de diferentes formatos y estilos. Una vez más, esto destacó que la manera en que comprendemos la información suele estar relacionada con la forma en que esta se comparte y se representa. Por ejemplo, la sesión plenaria de apertura sobre corrupción comenzó con una sátira cómica que le enseñaba a la audiencia cómo convertirse en un político corrupto. Todos en la audiencia se reían a carcajadas y, mientras tanto, se abordó esta cuestión tan relevante y compleja. Quisiera destacar que este segmento es la parte de la presentación que mejor recuerdo. Luego le comenté a uno de los organizadores la excelencia de esta apertura, y reflexionamos sobre el hecho de que la comedia no suele utilizarse en contextos académicos, aunque es una herramienta muy efectiva para comunicarse con las audiencias. ¡Habrá que tenerlo en cuenta para futuros eventos!

Concienciar sobre la importancia del género

Determinados temas fueron muy oportunos e importantes en el transcurso de la semana. Además de la corrupción, el género fue uno de los temas preponderantes este año. En gran parte, esto se debe a la presencia del Grupo Sofía, una red respaldada por la ITT que promueve el trabajo de las científicas sociales y se esfuerza para visibilizar sus investigaciones y hacerlas accesibles en la comunidad académica. Han desarrollado diversos productos, como la “caja de herramientas de género”, para garantizar que más mujeres tengan la oportunidad de difundir sus investigaciones en eventos académicos y en los medios de comunicación. Durante esta semana, el Grupo Sofía organizó un evento sobre su investigación más reciente y, además, ganó el Premio Poder  en recompensa por sus esfuerzos. Este también fue uno de los temas de la recepción de apertura, donde panelistas de diferentes sectores hablaron sobre la brecha de género y la violencia de género en Perú.

Más allá de la creación de capacidades organizativas

Los think tanks pueden desempeñar una función valiosa en la producción y el uso de investigaciones en procesos de toma de decisiones. Sin embargo, existen otros elementos que trascienden a estas organizaciones —lo que solemos llamar “contexto”— y también son esenciales al producir y utilizar la información. Participar con los actores en este ecosistema más amplio, que incluye a los encargados de formular políticas, al sector privado y a la sociedad civil, es crucial para facilitar una cultura donde se use y se aproveche la evidencia. Contar con organizaciones sólidas y con investigaciones de alta calidad resulta fundamental para ampliar la adopción de las investigaciones, pero eso es solo una parte. Los eventos como la Semana de la Evidencia son una manera importante de involucrar a esta comunidad más amplia y fomentar el diálogo entre investigadores y encargados de formular políticas. De esta manera, se puede facilitar una mayor accesibilidad y un mejor uso de las investigaciones.